Mirador de cibeles

La ubicación en pleno centro de la ciudad congestionaba las comunicaciones y el transporte viario. La reforma y ensanche de la Puerta del Sol en hace que la Casa de Correos acoja finalmente al Ministerio de la Gobernación. La aprobación del anteproyecto por parte del ministro de Fomento, Claudio Moyano , del Ensanche el 19 de julio de , siguiendo el proyecto del arquitecto e ingeniero Carlos María de Castro , expande los antiguos límites de la ciudad.

Durante el periodo de Restauración los Paseos del Prado y Recoletos mantuvieron el objetivo de ser lugar preferido para la ubicación de instituciones y organismos prestigiosos, así como de palacetes. Uno de los elementos característicos del entorno fue la instalación de la fuente de Cibeles en por diseño de Ventura Rodríguez.

La actual plaza de Cibeles se denominaba plaza de Madrid, que pasó a denominarse plaza de Castelar. Con anterioridad el arquitecto José Grases Riera había realizado estudios de remodelación de la zona, publicando uno de ellos. La desaparición del Real Pósito , la construcción del Palacio de Linares entre y El derribo del Palacio de Alcañices o del duque de Sexto, para construir el edificio del Banco de España. El día 4 de abril de comienzan las obras de derribo y construcción del eje viario Norte-Sur de la Gran Vía.

Hasta comienzos del siglo XIX debido a la existencia del Real Pósito , este tramo de la calle se denominó "calle del pósito" y comprendía un complejo industrial de diversos edificios. A finales del siglo XIX la plaza de Cibeles se perfilaba como un centro concurrido de la ciudad, que era candidato para alojar el poderío económico y financiero de la capital que se iba perfilando en la ciudad. El paseo del prado y la incipiente Castellana. En paralelo José Luis Oriol prepara un Proyecto de Reforma Interior de Madrid con el objeto de mejorar el colapso del centro de Madrid, ya propone el traslado de la Casa Consistorial desde la plaza de la Villa a la plaza Mayor.

Entre los opositores se encontró la Academia de Bellas Artes de San Fernando , pero a pesar de ello finalmente se trasladó la fuente a la posición central. Los jardines se arrendaron al empresario José Jiménez Laynez que los convierte en lugar de esparcimiento y diversión de los madrileños de la época. Las Cortes Españolas el 19 de julio de aprueban una Ley por la que se enajenan y se parcelan las fincas de los Jardines del Buen Retiro , un día después se convoca el concurso para la construcción del nuevo Palacio de Correos y Comunicaciones en la denominada por aquel entonces plaza Castelar.

Ramón Gómez de la Serna denuncia la desaparición del Café Postal. Los primeros tranvías de Madrid circulaban por la plaza, las líneas: Sol-Serrano y Sol-Hipódromo. Cediendo el resto al Ayuntamiento de Madrid. Los arquitectos José López Sallaberry y Isaac Rodríguez Avial se encargan de construir los edificios residenciales de lujo. El correo postal en España había sufrido un auge constante desde los años treinta hasta finales del siglo XX.

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La introducción del sello postal como sistema de franqueo a partir de y el continuo abaratamiento del servicio fueron transformando y socializando el servicio. El logro del reparto diario, en parte gracias a la mejora del sistema ferroviario , hizo que el correo postal fuese un medio de comunicación aceptable y popular.

La tradicional gestión postal realizada en la Real Casa de Postas ubicada en las cercanías de la puerta del Sol comenzaba a quedarse obsoleta. Entre y circularon por España una media de tres millones y medio de cartas por año. A finales del siglo XIX la cifra se elevó a ochenta millones y a comienzos de la primera década del siglo XX la cifra superaba el centenar de millones de cartas.

Esta tasa de incremento, no obstante, fue menor al de otros países europeos. Debido en parte al elevado porcentaje de analfabetismo en la población, que limitaba el empleo de sistemas de comunicación escritos.

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Años después pasó a manos de Líneas Aéreas Postales Españolas. Por otra parte España comienza sus comunicaciones vía telégrafo eléctrico a mediados del siglo XIX. La implantación fue tardía, comparada con los países vecinos de Europa, a pesar de que Agustín de Betancourt desarrolló la técnica de la telegrafía óptica en España un siglo antes en enlazando Madrid-Aranjuez. La guerra de la Independencia no logró favorecer su empleo, y tuvo que esperar hasta la década de los años cuarenta hasta su pleno establecimiento.

En la red de telégrafos eléctricos ya disponía de diez mil kilómetros de tendido de hilo de cobre y de casi doscientas estaciones, comunicando Madrid con todas las capitales de provincia en una estructura radial. Esta compañía adquiere las instalaciones de telégrafos y evoluciona a una topología de red en malla. Introduce la mejora en los sistemas de transmisión como el empleo del código Baudot y posteriormente de los teletipos. No obstante el auge de la comunicación telefónica hizo que en el periodo de a tras una década de funcionamiento del Palacio de Comunicaciones se construyera en el primer tramo de la Gran Vía el rascacielos denominado Edificio Telefónica.

Esta integración de servicios ya se había experimentado anteriormente en Estados Unidos. En el mes de noviembre de se cierra el concurso al que se presentan sólo tres proyectos: En el proyecto López Blanco-Montesinos tercero en el fallo se dictamina que no se encontraban bien caracterizados los servicios dentro del proyecto. Los representantes de la Academia ponen como condición que los autores completen el mencionado proyecto e introduzcan en él las modificaciones necesarias en el plazo de un mes.

Los tres proyectos superaban el coste fijado en el programa de convocatoria, siendo el de Palacios-Otamendi de menor coste de los tres. El diseño de Palacios-Otamendi se menciona, por las críticas de la época, que es atrevido y que es disonante con personalidad propia del ambiente clasicista existente en el Paseo del Prado. Se discutía sobre la inexperiencia y juventud de sus autores: Palacios hacía cuatro años había acabado la carrera. El diseño integra las Centrales de Correos, Telégrafos y Teléfonos con el edificio de la Dirección General mediante pasadizos elevados.

El diseño inicial permite que el acceso principal al edificio se haga por la fachada que da a la plaza de Cibeles mediante una escalinata.

Cómo subir al Mirador Madrid del palacio de Cibeles

El proyecto presentado en puede observarse como desde el torreón central radian hilos de cobre que finalmente no llegaron a colocarse. Los enclaves de los hilos se dejaron como decorativos y pueden verse incluso en la actualidad. El acceso principal da lugar al "Hall Principal", un amplio espacio en el corazón del edificio en forma de vestíbulo.

Integrados en el vestíbulo central iluminado por los ventanales exteriores. La iluminación natural procedente de los ventanales, en lugar de ser artificial, permite el ahorro al mismo tiempo que facilita el trabajo en el interior. A la derecha de la entrada se encuentran los servicios de correos, en el de entrada de telégrafos y en el de la izquierda el de teléfonos.

Todos los servicios se encontraban en el mismo espacio: El conjunto se divide en dos edificios separados por el pasaje de Alarcón en la actualidad cubierto por bóvedas de cristal. El otro edificio tras el pasaje es la Dirección General. Los buzones se disponen en un apartado ubicado a la derecha de la Central de Correos, tras un pórtico.

En este edificio se dispuso una gran sala de cartería denominada sala de batalla con espacio para carteros. En el pasaje de Alarcón había un aparcamiento de camiones de distribución. El diseño incluye importantes mejoras técnicas de la época como el sistema de calefacción mediante vapor a baja presión, sistemas de ventilación natural.

En este periodo de tiempo, se ve sometido a retrasos, suspicacias y disputas diversas. El proyecto se aprueba en , se comienza a construir en y se inaugura oficialmente en El comienzo de las obras se vio interrumpido y ralentizado durante algunos años tras el concurso, debido a las resistencias y luchas políticas en la época. Existió una mezcla entre la inestabilidad política de la época y los intereses que suscitaban los trasvases de solares municipales.

Durante el gobierno del partido liberal el inicio de las obras fue paralizado dos años.

Con la llegada al Gobierno del partido conservador se abren los procesos constructivos de la Nueva Casa de Correos. El 12 de septiembre de se da el comienzo oficial de las obras. Directora de Time Out Madrid de profesión y viajera de vocación.

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También me encontraréis en Twitter: Registrando el email aceptas nuestros términos de uso y política de privacidad. Compartir Twittear. Sign in. Post comment. A modo de referencia, un refresco cuesta 6 euros precio en No obstante la visita merece la pena, y también se puede subir para contemplar la vista y hacer una foto sin necesidad de consumir nada.

Terraza Cibeles, copas y tapas de altura - Mirador Madrid

En la misma planta 6 se ubica el restaurante Palacio de Cibeles , que también cuenta con una terraza para quien prefiera cenar al aire libre. Al entrar a la Terraza Cibeles te puedes encontrar con un cartel que establece una entrada o consumición mínima. Como el espacio es limitado, se trata de que no se llene de gente que sólo contempla la vista. La carta de la Terraza tiene mucho de beber y poco de comer. Se ofrece vino por copas o en botella, cervezas y variedad de licores, muchos de importación.

También son cocteleros: